Frente al alza constante en el valor de los combustibles y su impacto directo en el costo de vida en zonas extremas, el municipio de Coyhaique presentó una ambiciosa estrategia para cambiar su modelo energético. La iniciativa, denominada “Coyhaique autónomo y solidario”, apunta a que la comuna funcione completamente con electromovilidad en un plazo de seis años.
El proyecto no solo aborda el transporte, sino que también busca reducir la dependencia externa en áreas clave como la energía y la alimentación.
Un cambio estructural en energía y abastecimiento
Tres ejes para transformar la comuna
El plan municipal se basa en tres pilares principales: avanzar hacia la autosuficiencia energética, potenciar la producción local de alimentos y fortalecer el apoyo social enfocado en necesidades básicas como calefacción y alimentación.
Dentro de este enfoque, se contempla una renovación total de la flota municipal. Esto incluye vehículos operativos, camiones recolectores y equipamiento, que serán reemplazados por alternativas eléctricas. Paralelamente, se impulsará la modernización de sistemas de calefacción para disminuir el uso de combustibles fósiles.
Excepciones y realidad rural
Medidas adaptadas a distintos territorios
Si bien la propuesta es avanzar hacia un modelo completamente eléctrico, el municipio considera ciertas excepciones para zonas rurales. En estos sectores, se mantendrán vehículos de respaldo debido a las actuales limitaciones tecnológicas y de infraestructura.
Diagnóstico: dependencia y costo de vida
Autoridad apunta a cambiar el modelo actual
La iniciativa surge a partir de un análisis crítico sobre la alta dependencia de recursos externos que enfrenta la comuna, tanto en energía como en abastecimiento de productos básicos.
En ese contexto, el alcalde Carlos Gatica afirmó, a través de Biobiochile: “El problema no es solo el precio del combustible, es la dependencia. Mientras sigamos dependiendo de factores externos para lo básico, vamos a seguir trasladando esa incertidumbre a las familias. Este plan apunta a cambiar esa lógica”.
Además, agregó: “Tomamos la decisión de dejar de destinar recursos a un gasto que no controlamos y avanzar hacia un modelo donde esos recursos se transformen en inversión social. La electromovilidad no es un eslogan, es una forma de ordenar el gasto público”.
Impulso a la producción local
Menor dependencia de otras ciudades
El proyecto también pone énfasis en el desarrollo alimentario dentro de la comuna. La idea es fortalecer la producción local y reducir la necesidad de abastecimiento desde otras regiones.
Sobre este punto, el jefe comunal sostuvo al citado medio: “No es razonable que dependamos casi completamente de productos que vienen desde otras ciudades. Hay capacidad local, y el municipio tiene que estar ahí, empujando ese desarrollo”.
Financiamiento y medidas concretas
Reinversión y apoyo directo a las familias
Uno de los aspectos centrales del plan es el uso de los recursos que se ahorren gracias a la disminución del gasto en combustibles. Según lo planteado, estos fondos serán redistribuidos de la siguiente manera: un 50% se destinará a fortalecer la autonomía de la comuna, un 20% al desarrollo municipal y un 30% a programas de apoyo social.
Entre las acciones específicas se incluyen la instalación de energía solar en infraestructura pública, el fomento de huertos urbanos, la compra de productos a proveedores locales y la creación de beneficios como un vale de calefacción y una tarjeta comunal para ayudar a las familias en los meses más complejos.
Una señal desde las regiones
Autoridades destacan impacto del plan
Finalmente, el alcalde subrayó que la propuesta busca ir más allá de la gestión interna, planteando un mensaje desde las regiones hacia el país.
En ese sentido, concluyó: “Coyhaique no puede seguir esperando soluciones desde fuera. Este plan demuestra que también desde lo local se pueden impulsar cambios estructurales cuando hay decisión política”.
imagen de contexto: Agencia Uno.



