Chile recibió una certificación sanitaria inédita para Sudamérica luego de ser reconocido como el primer país de la región en eliminar la transmisión de la rabia desde perros hacia seres humanos.
El reconocimiento fue otorgado por la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) y fue recibido oficialmente por la ministra de Salud, May Chomali, junto a la subsecretaria de Salud Pública, Alejandra Pizarro.
Más de cinco décadas sin casos humanos asociados a la variante canina
La certificación es el resultado de un proceso sanitario que se ha prolongado por más de 50 años.
Desde 1972, Chile no registra casos de rabia humana provocados por la variante canina del virus.
Los episodios detectados posteriormente, correspondientes a los años 1996 y 2013, tuvieron un origen distinto y estuvieron relacionados exclusivamente con variantes silvestres transmitidas por murciélagos.
OPS/OMS revisó antecedentes epidemiológicos y vacunación
Para conseguir la validación internacional, el país debió presentar documentación que acreditara la evolución epidemiológica de la enfermedad durante décadas.
También fueron considerados los registros de vacunación, las capacidades nacionales de diagnóstico y los sistemas utilizados para realizar vigilancia sanitaria.
Entre las plataformas evaluadas se encuentran MIDAS y EPIVIGILA.
Certificación también exige capacidad para evitar una reintroducción
El proceso no se limitó a comprobar que la transmisión canina dejó de registrarse.
Chile también debió demostrar que dispone de herramientas y protocolos suficientes para impedir que esta variante vuelva a establecerse en el territorio nacional.
Esto incluye capacidad de detección temprana, diagnóstico, vacunación y respuesta ante posibles episodios sospechosos.
Rabia continúa presente en variantes silvestres
Las autoridades aclararon que el reconocimiento no implica que la enfermedad haya desaparecido completamente del país.
La autoridad sanitaria advirtió que “la validación obtenida no significa la eliminación total de la rabia en Chile”.
Actualmente continúan circulando variantes asociadas principalmente a murciélagos, las cuales, aunque de forma excepcional, pueden transmitirse tanto a animales domésticos como a personas.
Vigilancia deberá mantenerse de forma permanente
Debido a este escenario, Chile tendrá que conservar activas sus políticas de inmunización, monitoreo epidemiológico, diagnóstico y respuesta sanitaria.
El riesgo de que la variante canina vuelva a ingresar al país sigue existiendo, por lo que la OPS exige mantener las capacidades que permitieron alcanzar la certificación.
Reconocimiento marca un nuevo desafío sanitario
La validación internacional representa un hito para la salud pública chilena, pero también implica mantener las medidas que hicieron posible interrumpir la transmisión de rabia canina hacia las personas.
El desafío ahora será conservar una vigilancia permanente que permita reaccionar oportunamente ante casos sospechosos y evitar que la variante vuelva a circular de manera estable en Chile.
Foto: Getty Images



