Una investigación sanitaria se encuentra en curso tras confirmarse dos casos de hantavirus en trabajadores vinculados a labores acuícolas en el sur del país, situación que dejó un fallecido y a otro paciente en estado crítico.
Ambos desempeñaban funciones como buzos en una embarcación que operaba en el litoral de la región de Aysén.
Víctima fatal fue trasladada a Concepción
Falleció tras cuadro grave
Uno de los afectados, un hombre de 31 años oriundo de Quellón, fue derivado hace algunos días hasta el Hospital Guillermo Grant Benavente de Concepción.
Pese a los esfuerzos médicos, el trabajador murió producto de las complicaciones asociadas al virus.
Segundo caso permanece en estado crítico
Paciente está con ventilación mecánica en Santiago
El otro afectado corresponde a un hombre de 62 años, proveniente de Carelmapu, en la comuna de Maullín.
Actualmente se encuentra internado en el Hospital del Tórax, en Santiago, en condición grave y conectado a ventilación mecánica.
El epidemiólogo de la Seremi de Salud de Aysén, Marco Acuña, explicó que ambos eran “buzos de una empresa prestadora de servicio a salmoneras, que fueron trasladados desde Coyhaique hacia centros de mayor complejidad”.
Autoridades indagan origen del contagio
Posible exposición ocurrió en embarcación
De acuerdo con los primeros antecedentes, el contagio habría ocurrido al interior de la embarcación donde los trabajadores realizaban sus funciones.
Frente a este escenario, la Seremi de Salud de Aysén activó protocolos de vigilancia epidemiológica en coordinación con la autoridad sanitaria de la región de Los Lagos.
El objetivo es identificar el foco de contagio y realizar seguimiento a otras personas que pudieron haber estado expuestas.
Refuerzan llamado a la prevención
Recomiendan extremar medidas de autocuidado
Desde la autoridad sanitaria reiteraron la importancia de adoptar medidas preventivas frente al hantavirus, enfermedad que se transmite principalmente por contacto con roedores silvestres o sus excretas.
Entre las recomendaciones, se enfatiza ventilar espacios cerrados, mantener condiciones adecuadas de limpieza y reforzar los cuidados en zonas rurales o consideradas de riesgo.



