Extrañas figuras captadas en Google Maps sorprenden en remoto glaciar de Magallanes

Un remoto sector del extremo sur de Chile se convirtió inesperadamente en tema de conversación global luego de que usuarios de X comenzaran a compartir capturas de Google Maps que muestran curiosas formaciones en el hielo. Las coordenadas 55°32’38.6″S 69°15’57.3″W apuntan al glaciar Holanda, en plena cordillera Darwin, dentro del Parque Nacional Alberto de Agostini, un territorio prácticamente inexplorado y marcado por condiciones climáticas extremas.

Las imágenes despertaron todo tipo de teorías y bromas, luego de que algunos internautas aseguraran distinguir figuras con rasgos similares a los de un rostro humano.

La montaña que parece observar desde las alturas

Uno de los elementos que más llamó la atención es una elevación rocosa cuya silueta, desde cierto ángulo, sugiere facciones reconocibles: dos cavidades semejantes a ojos, un relieve central parecido a una nariz y una abertura que recuerda a una boca.

Una figura recostada bajo el hielo

Más abajo, en medio de la superficie helada, se perfila otra forma que varios usuarios describieron como un cuerpo acostado, con expresión seria y mirada fija hacia el satélite. Para algunos, la definición del contorno resulta tan marcada que cuesta creer que se trate solo de un accidente geográfico.

Comparaciones virales y teorías inesperadas

En la red social X, las interpretaciones se multiplicaron rápidamente. Algunos bromearon señalando que la imagen parecía un samurái esquelético, mientras otros la asociaron con Godzilla durmiendo bajo el hielo.

La usuaria @ElinaOliva escribió: “Debe ser una escultura gigantesca”, mientras que @Leon_M72 sugirió algo aún más llamativo: “podría tratarse de una obra de origen extraterrestre”.

En contraste, también hubo opiniones más cautas. El usuario @jhoanrivas_me apuntó directamente a una explicación tecnológica al señalar que “el software rellena lo que hace falta o es algún tipo de bug en el sistema. No puede haber tantos patrones repetidos e idénticos en la misma imagen, por lo que se concluye que la imagen final está adulterada”.

Esta aparente figura sería la que varios internautas compararon con un rostro.

La ciencia detrás de las “caras” en la naturaleza

Especialistas recuerdan que existe un fenómeno psicológico conocido como pareidolia, que explica por qué las personas suelen reconocer figuras familiares —en especial rostros— en estímulos ambiguos como rocas, nubes, montañas o superficies heladas.

Nuestro cerebro está programado para detectar caras como parte de un mecanismo de supervivencia, por lo que sombras, relieves y contrastes pueden activar esa percepción aun cuando no haya una figura real.

El rol de la geografía y las imágenes satelitales

En lugares como la cordillera Darwin, la acción del hielo y el viento durante miles de años ha moldeado el paisaje con formas caprichosas. A ello se suman factores técnicos, como el ángulo de las tomas satelitales y los procesos digitales de reconstrucción, que pueden reforzar estas ilusiones ópticas.

Un rincón del mundo que vuelve a sorprender

Aunque la explicación científica resulta convincente, el asombro persiste entre los usuarios de redes sociales. Para muchos, el glaciar Holanda se transformó en una prueba más de que incluso en una era dominada por mapas digitales y tecnología avanzada, la Tierra todavía esconde paisajes capaces de despertar fascinación y debate en todo el mundo.