Un intenso trabajo coordinado entre distintos organismos públicos continúa desarrollándose en la Región de Aysén para enfrentar los riesgos asociados a la Marea Roja. Gracias a este esfuerzo intersectorial, durante el presente año se ha logrado retirar del mercado una importante cantidad de mariscos que no cumplían con las condiciones sanitarias exigidas.
Decomisos buscan proteger la salud de la población
El Comité Regional de Marea Roja, liderado por la Delegación Provincial de Aysén y conformado por diversos servicios del Estado, ha permitido fortalecer la fiscalización en el litoral regional. Como resultado de este trabajo, se han decomisado 5.790 kilos de mariscos en distintos puntos de la costa aisenina.
Los análisis realizados por el Laboratorio de Salud Pública de Puerto Aysén confirmaron la presencia de toxinas diarreicas y paralizantes en estos productos, motivo por el cual se prohibió su comercialización para evitar riesgos a la salud de la comunidad.
Laboratorio confirma presencia de toxinas peligrosas
La jefa del Laboratorio de Salud Pública, Elizabeth Garrido Veliz, explicó que los resultados obtenidos reflejan la importancia del trabajo conjunto entre instituciones. En ese contexto, señaló, a través de diarioregionalaysen, que “Gracias al trabajo intersectorial hemos sido capaces de decomisar aproximadamente seis toneladas de mariscos provenientes de sectores no autorizados, y también porque han tenido presencia de toxina”.
Asimismo, entregó detalles sobre el fenómeno, indicando que “Entonces es súper importante entender que la Marea Roja, si bien es un fenómeno natural que se caracteriza siempre por un rápido aumento de pequeños organismos marinos que pueden provocar o no decoloración en el agua, por algo se llama marea roja, algunos de estos organismos producen veneno que contaminan los mariscos filtradores. Entonces es súper importante evitar estas intoxicaciones”.
Llamado al autocuidado y consumo responsable
Desde la autoridad sanitaria reforzaron la necesidad de extremar las precauciones, especialmente durante la temporada estival. La seremi de Salud de Aysén, Gloria Águila Schmeisser, enfatizó que el principal resguardo está en el origen de los productos consumidos.
Al respecto, indicó que “Lo primero es consumir los mariscos provenientes de áreas autorizadas por la Seremi de Salud, la ciudadanía debe siempre exigir en los locales de venta la certificación sanitaria que los alimentos están aptos para consumo gracias al análisis del Laboratorio de Salud Pública”.
La autoridad sanitaria advirtió además que “Por lo tanto, el llamado es a no consumir mariscos crudos, secos, cocidos o procesados de origen que sea desconocido, porque ninguno de los venenos de la Marea Roja, vale decir, el paralizante, diarreico o amnésico, se destruye con el calor, ni con bajas temperaturas. Por lo tanto, solo se debe consumir mariscos en el comercio establecido y con la autorización de salud”.
Aumento del fenómeno en el litoral de Aysén
Las autoridades reiteraron la importancia de mantener estas medidas preventivas, especialmente considerando que durante el verano se ha evidenciado un incremento de episodios de Marea Roja en el litoral de Aysén, lo que aumenta el riesgo de intoxicaciones si no se respetan las recomendaciones sanitarias.
¿Qué es la Marea Roja?
La Marea Roja corresponde a un fenómeno natural asociado al aumento explosivo de ciertas microalgas marinas bajo condiciones específicas de temperatura, salinidad, luminosidad y disponibilidad de nutrientes. Este proceso, conocido como “Bloom” o floración algal, puede generar toxinas que se acumulan en los mariscos filtradores.
En Chile se ha identificado la presencia de tres tipos de toxinas marinas: paralizante, amnésica y diarreica, todas detectadas en moluscos. De ellas, la toxina paralizante es la más peligrosa, ya que puede provocar la muerte en pocos minutos dependiendo de su concentración.
Finalmente, las autoridades recordaron que ante la aparición de síntomas tras consumir mariscos, se debe acudir de inmediato a un centro de salud e informar al personal médico sobre el consumo y el origen del producto, como medida clave para una atención oportuna.



