Con el comienzo del 2026, el ingreso mínimo mensual en Chile volvió a ajustarse al alza. La medida empezó a regir el 1 de enero y marca un nuevo hito dentro de una política de incrementos progresivos que se arrastra desde hace casi cuatro años.
El reajuste impacta directamente en cientos de miles de trabajadores y abre, al mismo tiempo, el camino para una nueva discusión salarial que ya tiene fechas definidas por ley.
¿Cuál es el sueldo mínimo actual?
Desde enero de 2026, el salario mínimo pasó a ser de $539.000 mensuales, superando el monto anterior de $529.000 fijado en mayo de 2025.
Este aumento fue acordado tras negociaciones entre el Ejecutivo y la Central Unitaria de Trabajadores, beneficiando de manera directa a cerca de 900 mil personas en todo el país.
Una política de alzas que viene desde 2022
El actual incremento no es un hecho aislado. Forma parte de una trayectoria de aumentos graduales iniciada en mayo de 2022, cuando el ingreso mínimo se ubicaba en $350.000.
Desde entonces, el salario base ha experimentado sucesivos reajustes, en línea con compromisos legislativos y acuerdos entre el Gobierno y el mundo sindical.
La postura del Ejecutivo frente al reajuste
Desde el Gobierno valoraron el efecto social de esta alza, destacando su impacto en la vida cotidiana de las familias trabajadoras. En ese sentido, el ministro (s) del Trabajo y Previsión Social, Pablo Chacón, afirmó que “esta alza del salario mínimo es el corolario del trabajo realizado durante nuestro Gobierno por mejorar la vida y los derechos de las y los trabajadores y de sus familias“.
La fecha clave para un nuevo aumento
Aunque el reajuste ya está en marcha, la ley vigente obliga a reabrir el debate durante este mismo año.
Lo que establece la normativa
Según el artículo 7 de la Ley 21.751:
“A más tardar en el mes de abril de 2026, el Presidente de la República deberá enviar al Congreso Nacional un proyecto de ley que proponga un nuevo reajuste al monto del ingreso mínimo mensual, así como de la asignación familiar y maternal, y del subsidio familiar con el objeto de que comience a regir a contar del día 1 de mayo de 2026, y consultará para su elaboración las sugerencias del Consejo Superior Laboral”.
Esto significa que, si el proyecto avanza, el próximo aumento podría aplicarse desde mayo de 2026.
El análisis que definirá los próximos pasos
Antes de concretar un nuevo reajuste, la misma ley exige una evaluación detallada de los efectos que han tenido las alzas previas. En ese contexto, el texto legal indica que “dentro del plazo de ocho meses contado desde la publicación de la presente ley, el Ministerio de Hacienda, en conjunto con el Ministerio del Trabajo y Previsión Social, deberá presentar (…) un análisis del impacto de los incrementos del ingreso mínimo en el empleo formal, la informalidad laboral y la estructura salarial nacional”.
Este informe será determinante para medir el impacto real del sueldo mínimo en el mercado laboral y orientar las decisiones que se tomen durante el resto del año.



